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¿Cuáles son las diferencias entre una pareja de hecho y el matrimonio?

Si estás pensando en formar una familia, debes saber que hay dos opciones al momento de unión con tu pareja: matrimonio y pareja de hecho, pero ¿en qué se diferencian?

Desde un punto de vista legal, estas uniones no son equivalentes, e incluso el régimen de pareja de hecho es regulado de manera distinta en cada Comunidad Autónoma. Debes conocer los derechos y obligaciones de cada una, para elegir la unión que mejor se adapte a tu situación.

¿Cómo se define el matrimonio ante la ley?

En España, se define como una unión estable y permanente entre dos personas del mismo o diferente sexo, según el artículo 44 del Código Civil. Esta definición y sus derechos y obligaciones se mantienen iguales en todo el territorio español.

Esta unión se realiza en un Registro Civil, ante una autoridad competente y dos testigos, acreditando la capacidad matrimonial y expresando el consentimiento de ambas partes como establece el artículo 56 del Código Civil.

¿Qué es la pareja de hecho según la ley?

La unión de hecho o pareja de hecho se define como una unión libre, pública y estable de dos personas, independientemente de su sexo. El Tribunal Supremo agrega a la definición que estas dos personas deben mantener una afectividad análoga con el matrimonio.

En cada Comunidad Autónoma, se regulan las uniones de hecho con distintas leyes o decretos, variando sus derechos y obligaciones. Para registrar esta unión, la pareja debe presentarse ante un notario y queda inscripto el vínculo en el Registro de Parejas de Hecho.

Aspectos que comparten estos dos modelos de familia

Cualquiera de las dos uniones se basa en la voluntad de dos personas de compartir su vida juntos, pero difieren en algunos derechos y obligaciones que tienen como pareja. Primero, veremos cuáles son las similitudes entre estas dos uniones.

En lo relacionado a los hijos de la pareja y adopción, ambas uniones gozan de los mismos derechos y obligaciones. Los hijos siempre se encuentran protegidos por la ley, tanto si la pareja se mantiene o se separa.

Otro de los aspectos que se mantiene igual en ambas uniones es la pensión de viudedad, aunque en las uniones de hecho, se pide un mínimo de 5 años de convivencia y que la pareja haya sido registrada como mínimo a 2 años del fallecimiento de una de las partes.

Principales diferencias de estas dos uniones

Son mayores las diferencias que presentan estas dos maneras de formar una familia, en materia legal, fiscal, económica y sucesoria. Una de las mayores diferencias es que en las parejas de hecho, no se aplican el régimen de gananciales o separación de bienes que corresponden al matrimonio. Además, las parejas de hecho tampoco pueden tributar de manera conjunta del IRPF.

Si una de los cónyuges fallece, la situación dependerá de la regulación de cada Comunidad Autónoma, pero en general a la pareja de hecho no se le reconocen derechos sucesorios excepto que esté expresado en el testamento.

Difieren también las formas de terminar cada una de las uniones. En el matrimonio, se da por terminado cuando una de las partes fallece o por petición del divorcio por una de las partes. Por otro lado, las parejas de hecho pueden terminarse por 3 razones: fallecimiento de un cónyuge, común acuerdo, separación de hecho o si alguna de las partes contrae matrimonio.

¿Cuál es la mejor opción para ti y tu pareja?

Conociendo las similitudes y diferencias entre el matrimonio y la unión de hecho, tu y tu pareja pueden tomar una mejor decisión para comenzar una familia. Si tienes alguna duda sobre este u otros temas legales, en nuestro estudio encontrarás a los mejores abogados para asistirte.

Extinguir una deuda autónomos y particulares: pasos a seguir

¿Eres un pequeño empresario ahogado por las deudas y necesitas acceder a la ley de segunda oportunidad en personas físicas pero no sabes por dónde empezar? Este post tiene como objetivo orientarte sobre cómo hacerlo.

El Gobierno aprobó el 27 de febrero un decreto que incorpora a la Ley Concursal un mecanismo de segunda oportunidad, reducción de carga financiera y otras medidas de orden social. Esta medida aporta como principal novedad que las personas físicas (particulares y autónomos) puedan acceder a los acuerdos extrajudiciales de pagos como hasta ahora podían hacer las empresas antes de llegar al concurso de acreedores, algo que ya se puede hacer en países como Francia y Estados Unidos desde hace años.

Es esta posibilidad de llegar a acuerdos extrajudiciales (generalmente para evitar perder la vivienda habitual hipotecada) la principal novedad, ya que, si consideraban que no podían pagar sus deudas, autónomos y particulares ya podían solicitar el concurso de acreedores.

Este mecanismo de segunda oportunidad incluido en la Ley Concursal permite intentar negociar con tus acreedores y, si no llegas a un acuerdo, pedir el concurso de acreedores y exoneración de tus deudas insatisfechas demostrando que no tienes activos con los que pagar. Esto beneficia especialmente a aquellos que teman perder su vivienda familiar habitual, ya que pasa a ser considerada, cumpliendo ciertos requisitos, bien inembargable.

Pasos para solicitar el acuerdo extrajudicial de pagos

Entonces, ¿por dónde empezar? Lo más recomendable es ponerse en manos de un abogado que te asesore, ya que tendrás más probabilidades de conseguir un acuerdo (convenio) con los acreedores. Para solicitar un acuerdo extrajudicial de pagos para extinguir una deuda, autónomos o particulares deben seguir estos pasos:

1. Solicitar el nombramiento de un mediador concursal

Debes rellenar una instancia en la que tienes que indicar el efectivo y los activos líquidos de que dispones, así como bienes y derechos de los que seas titular, y los ingresos que prevés que tendrás de forma regular a partir de ese momento. También deberás presentar una lista con tus acreedores donde figure lo que debes a cada uno y cuando vencen los créditos que tienes con ellos. Si estás casado/a, debes indicar la identidad de tu cónyuge y el régimen económico del matrimonio. Si te casaste en Cataluña seguramente tu matrimonio se habrá regido por la separación de bienes, de manera que no hará falta este apartado. La designación del mediador concursal debes solicitarla al notario de tu domicilio.

2. Nombramiento del mediador concursal

El notario nombrará al mediador concursal y lo comunicará a Hacienda, a la Seguridad Social, al Registro Civil y al juez competente. Una vez el mediador acepte el cargo, facilitará un email a efectos de comunicaciones con los acreedores.

3. Convocatoria a una reunión con los acreedores

El mediador concursal comprobará en los diez días siguientes a la aceptación del cargo a cuánto ascienden las deudas y convocará una reunión a tres bandas contigo y con los acreedores. Una acción para corroborar el posible estado en bancarrota y/o quiebra. Esta reunión se celebrará dentro de los dos meses siguientes y se notificará mediante notario, burofax o cualquier otro medio que garantice la recepción de la convocatoria. En esta notificación constará la fecha, hora y lugar de la reunión, la identidad de cada uno de los acreedores convocados y la cuantía y los detalles de cada deuda. Los acreedores que quieran intervenir en el acuerdo extrajudicial lo comunicarán expresamente al mediador en el plazo de un mes de haber recibido la convocatoria a la reunión.

4. Inicio del expediente

Una vez solicitada la apertura del expediente, podrás continuar con tu actividad laboral, empresarial o profesional, pero no podrás pedir préstamos o créditos, y deberás devolver las tarjetas de crédito a tu entidad bancaria. Tampoco se podrá iniciar o continuar una ejecución sobre tu patrimonio (incluida tu vivienda habitual) mientras se negocia el acuerdo extrajudicial hasta un plazo máximo de tres meses, con la excepción de los créditos con garantía real, cuya decisión dependerá del acreedor, que, de iniciarla, no podrá participar en el acuerdo extrajudicial de pagos. Es decir, no podrá participar en los acuerdos fuera de un despacho jurídico.

5. El plan de pagos

Tu mediador concursal remitirá a tus acreedores el plan de pagos de las deudas a fecha de la solicitud, en el que la moratoria será de tres años como máximo, y que podrá incluir una quita de hasta el 25% del importe de los créditos. También podrá proponer la cesión de bienes de tu propiedad a los acreedores en pago de tus deudas. El plan de pagos irá acompañado de un plan de viabilidad, una propuesta de cumplimiento de tus obligaciones, incluyendo una cantidad mínima que asegure tu subsistencia y la de tu familia y la de la actividad que ésta desarrolle y una propuesta de negociación de las condiciones de tus préstamos. A la vez, tus acreedores podrán presentar propuestas alternativas en los siguientes diez días, durante los cuales se pueden hacer más modificaciones. Transcurrido ese plazo el mediador les presentará el plan de pagos final que hayas aceptado. En el caso de que tus acreedores principales (los que corresponden el grueso de tu deuda) quisieran interrumpir la negociación, deberás solicitar de inmediato el concurso de acreedores.

6. La reunión de los acreedores

Los acreedores convocados tienen que asistir a la reunión, a no ser que hayan manifestado su aprobación u oposición al plan de pagos dentro de los diez días naturales anteriores a la reunión en los que se pueden hacer modificaciones en el plan de pagos y de viabilidad por parte de las dos partes.

7. Acuerdo extrajudicial de pagos

Para que el plan de pagos se considere aceptado, deberán votar a favor los acreedores titulares de, al menos, el 60% de tu deuda. En caso de que el plan consista en la cesión de tus bienes en pago de tus deudas, deberán aprobarlo los acreedores que representen el 75% de lo que debes. En caso de plan aprobado por tus acreedores: el acuerdo se elevará a escritura pública inmediatamente. Se cerrará el expediente que el notario hubiera abierto y se publicará la existencia del acuerdo en el BOE y en el Registro Público Concursal por medio de un anuncio que contendrá tus datos identificativos. En caso de plan rechazado por tus acreedores: el mediador concursal solicitará inmediatamente al juez competente que declare el concurso de acreedores.

8. Concurso de acreedores

Si a pesar de la labor del mediador no se alcanza ningún acuerdo con los acreedores, puedes declararte en concurso de acreedores. La nueva ley de 2015 aporta un cambio en este sentido, ya que podrás acudir a un juzgado de primera instancia para hacerlo (juzgado civil), que en teoría acelerará los plazos, y no a un juzgado de lo mercantil como hasta ahora. En estos casos, siempre podrás pedir asesoría y contratar a especialistas abogados en bancarrota y/o un despacho de abogados experto en quiebra.

La pensión de incapacidad: definición y requisitos

“¿Puedo pedir una pensión de incapacidad?”. Para un abogado esta es una de las peticiones más complejas que le puede plantear un cliente. Se trata de un tema no exento de polémica y cuya tramitación suele convertirse en un proceso dificultoso si no se pone en buenas manos.

¿Qué es exactamente?

Empecemos por lo esencial: Una pensión de incapacidad es una prestación en forma de ayuda económica que se le reconoce a una persona cuando, después de haber sido dado de alta médica o haber agotado el período de baja médica, presenta una serie de problemas físicos o psíquicos que disminuyen o anulan su capacidad para poder seguir trabajando.

El procedimiento para pedir una pensión acostumbra a ser un proceso largo y tedioso aunque con el asesoramiento de un buen despacho de abogados estos trámites pueden acabar por resolverse de forma ágil (siempre y cuando el solicitante cumpla con todos los requisitos).

¿Qué trámites debemos realizar para obtener una pensión de incapacidad?

Existen varias formas para iniciar el proceso de obtención de una pensión de incapacidad. El procedimiento se puede iniciar de oficio a petición de una inspección laboral o del Servicio Publico de Salud.

Esta solicitud, de todas formas, normalmente se inicia a petición del interesado, que tendrá que cumplimentar el modelo de solicitud de incapacidad permanente y la documentación personal y específica que se indica en dicho documento.

Durante la fase de instrucción se podrá solicitar cuanta documentación y pruebas médicas se estimen necesarias.

En este link podrá encontrar el Modelo de Solicitud de una Incapacidad Permanente, el documento que se necesita cumplimentar para solicitar la pensión.

Tipos y requisitos:

Existen tres tipos de incapacidad permanente: incapacidad permanente parcial, incapacidad permanente total e incapacidad permanente absoluta. Cada uno de estos tipos de incapacidad requiere cumplir los siguientes requisitos.

Incapacidad permanente parcial: La persona que la va a recibir debe encontrarse dada de alta en la Seguridad Social cuando se produzca el hecho causante. Si la incapacidad deriva de enfermedad común deberá haber cotizado 1.800 días en los diez años anteriores a la fecha en que se haya terminado la incapacidad temporal, de la que deriva la incapacidad permanente.

Incapacidad permanente total: La persona que la va a recibir debe encontrarse dada de alta cuando se produzca el hecho causante. Si la incapacidad deriva de enfermedad común se exigirá acreditar un periodo mínimo de cotización que variará en función de si la edad es mayor o menor de los 26 años. Si la incapacidad permanente es debida a accidente no se exigirá período de cotización.

Incapacidad permanente absoluta: No es necesario que la persona que la va a recibir se encuentre dada de alta en el momento del hecho causante. En el caso que la incapacidad derive de una situación de no alta, se requerirá un período de cotización genérico de 15 años, 3 de los cuales han de estar comprendidos dentro de los 10 años inmediatamente anteriores a producirse el hecho causante. Este período de cotización no será exigible cuando la incapacidad derive de accidente de trabajo o enfermedad profesional y en esta situación la prestación será del 100% de la base reguladora.

Una petición no exenta de polémica

Lo primero que hemos de tener claro para solicitar una pensión de incapacidad es que debemos certificar una discapacidad que no nos permita seguir trabajando. Existen multitud de casos en los cuales se ha intentado defraudar a la seguridad social mediante la solicitud de pensiones de incapacidad falsas. Uno de los casos más mediáticos tuvo lugar hace 4 años cuando la suegra del torero Jesulín de Ubrique fue acusada de beneficiarse de una pensión fraudulenta en una trama fraudulenta que se acabó conociendo como ‘Operación Karlos’. La solicitud de pensiones de incapacidad de forma fraudulenta es un procedimiento rutinario de algunas tramas delictivas en su afán por estafar al estado.

Una “pensión de discapacidad” no existe, siempre debemos hablar de pensión de incapacidad

Técnicamente el concepto “pensión de discapacidad” está mal empleado. En términos jurídicos el término “pensión de discapacidad” no es válido puesto que la palabra discapacidad se refiere a una minusvalía física o psíquica mediante la cual una persona puede acabar pidiendo una pensión de incapacidad. Incapacidad es, por lo tanto, el nombre jurídico que sirve para definir quien puede obtener una pensión de incapacidad.

Valls Guiu, el mejor asesoramiento en pensiones de incapacidad

La mejor herramienta a la hora de solicitar una pensión de incapacidad es ponerse en manos de un buen abogado. En Valls Guiu abogados somos especialistas en llevar casos de personas discapacitadas que tengan que solicitar pensiones de incapacidad, eso sí, siempre y cuando el solicitante cumpla con todos los requisitos exigidos por la ley.

¿Cómo actuar ante un accidente de tráfico?

En primer lugar, si se ve involucrado en un accidente de tráfico como conductor, una vez superado el sobresalto inicial, trate de alcanzar un acuerdo con el otro conductor implicado para cumplimentar “el parte amistoso de accidente” que facilitan las compañías de seguros.

En este documento se consignan los datos de las partes, del vehículo y de los respectivos seguros de accidente, así como los daños que ha sufrido cada vehículo y las lesiones producidas, tanto las suyas como las del resto de ocupantes debiendo ser firmado por los conductores afectados por el accidente. Serán las compañías de seguros las que se encarguen de la reparación de los daños que, en su caso, hayan podido sufrir los vehículos.